dolor de espalda

¿Por qué es importante mantener una buena postura?

Más allá de los dolores de espalda o de cabeza que nos puede reportar, una mala postura puede acarrear problemas más graves y duraderos, como por ejemplo fatiga crónica, hernias discales y mala alineación corporal.

Un problema muy típico, sobre todo en mujeres, es la mala alineación de la cadera, ya que en posición de reposo tendemos a cargar todo nuestro peso corporal únicamente sobre una de las piernas. Esta desalineación se acentúa debido a otros factores externos, por ejemplo, el uso de tacones altos.

Las causas de una mala postura son muchas y variadas, pero más importante es que todas tienen solución: el sobrepeso, el poco tono muscular o la posición incorrecta frente a una pantalla son todos problemas que podemos solventar a través de la toma de consciencia de nuestro cuerpo.

A estas causas de una mala postura añadiría otra que está tomando fuerza en los últimos años: la desalineación del cuerpo, sobre todo en la zona de la columna dorsal y cervical, debido al uso de móviles y tabletas. Nadie cuando está mandando mensajes por el móvil se coloca el aparato a la altura de los ojos, sino que agachamos la cabeza mientras lo sostenemos en el regazo. He visto numerosos casos de personas que vienen a Pilates con dolor cervical y cuando les propongo esta causa se quedan alucinados.

¿Cómo mantener una buena postura en cualquier situación?


No sólo debemos fijarnos en nuestra postura cuando hacemos ejercicio, sino que debemos ser conscientes de nuestro propio cuerpo en cualquier momento y lugar. Esperar de pie en la cola del supermercado, o hacer tiempo sentados mientras viene el metro también son ocasiones en las que debemos cuidar nuestra postura.

La infografía nos da los puntos clave a tener en cuenta para mantener una buena postura mientras estamos de pie, sentados, caminando, corriendo y durmiendo. Repasemos los datos más importantes:

Si estamos sentados: espalda recta, hombros atrás y abajo, y plantas de los pies apoyadas en el suelo. Recuerda que cruzar las piernas puede entorpecer la circulación y hacernos padecer de piernas hinchadas o cansadas.
Si estamos de pie: pecho arriba y abdomen activado, ya que los músculos abdominales son los que nos ayudan a estabilizarnos. Rodillas un poco flexionadas, y peso del cuerpo repartido entre las dos piernas.
Al caminar: mantener la cabeza arriba y el cuello erguido, y evitar mirar al suelo, ya que puede provocarnos dolor cervical. Asegúrate de pisar correctamente: primero con el talón del pie, para pasar luego hacia la punta.
Al correr: los codos deben ir doblados en ángulo recto para que el movimiento de los brazos acompañe al de las piernas. Debemos pisar con la parte media del pie (nunca recibir el impacto con el talón) para pasar hacia los dedos.
Al dormir: la postura más correcta para dormir es de lado y con las piernas encogidas, ya que es la que mantiene nuestra columna alineada de la forma más correcta. Dormir sobre un buen colchón, y renovarlo cuando sea necesario, es vital para conseguir un descanso de calidad.